Sin causar demasiado revuelo, la serie policíaca Bosch estrena temporada tras temporada sin que alcance, por desgracia, un alto grado de notoriedad mediática. Sin duda, se debe a que se emite dentro de Amazon Prime, cuyo catálogo queda siempre ensombrecido por el Netflix o el de HBO. A veces da la sensación de que muy pocos disponen acceso al canal de Amazon, ya que parece más una bonificación para los leales compradores que un servicio propio. No obstante, de vez en cuando merece la pena asomarse para descubrir alguna joya que otra. 

series policiacas, novela negra, thriller en el cine

Si te gustan las series policíacas, te gustará Bosch. 

Así de claro. Hieronymus Bosch, nombre completo del susodicho, reencarna al antiguo detective de los años cincuenta, el hombre solitario que, cegado por descubrir la verdad, es capaz de destapar las tramas más enrevesadas sin importar la caída del gerifalte de turno. Lo que importa, su vicio, es que se aplique la justicia en favor de la víctima, ya sea esta ángel o diablo, porque lo decisivo es que nadie se salga con la suya, tal y como le ocurrió al asesino de su madre. Este hecho biográfico agrega una capa más profunda a cada una de las acciones del detective de Los Ángeles. Cada vez que el bien triunfa es como si Bosch se quitara un peso de encima, como si volviera al pasado y tuviera el don de borrar de un disparo a quemarropa la tragedia que marca su vida.  

No obstante, en esta cuarta temporada, se busca un tono más bien coral construyendo alrededor del detective un grupo de trabajo con el que buscar al asesino de un abogado, célebre por arruinar la carrera de policías corruptos. Su compañero Edgar, así como Robertson, Pierce, junto a las oficiales Snyder y Lincoln orbitan alrededor de Bosch buscando, con un logrado equilibrio de tensión y armonía, su propio espacio para brillar. Así, vemos el conflicto familiar de Edgar, el deseo de traslado de Pierce y la frustración de Snyder de ser invisible a los ojos del gran detective. 

La similitud con The wire, la gran serie policíaca

Es aquí en la mirada del grupo (junto a la del capitán Irving, personaje que discurre a su aire aunque siempre con el punto de mira en Bosch, para bien o para mal) donde, a mi juicio, la serie da un salto de calidad. En el mosaico de voces he encontrado un eco a The Wire. Bosch sigue siendo el indiscutible protagonista, sin embargo, los guionistas (encabezados por Eric Ellis Overmyer, con créditos en «The Wire», por cierto) han querido reforzar los cimientos de la serie con recorridos personales en los demás personajes, con detalles cotidianos en la comisaría («¿dónde está mi silla»), y con un enfoque crítico a la masa social que cuestiona la labor policial. La sensación de que un grupo de honestos policías lucha por destapar las miserias de la ciudad es la misma que en la «The Wire». Al final, se descubre al asesino, la justicia prevalece con un esfuerzo denodado, pero siempre queda un poso de derrota o amargura, como si de nada sirviese cumplir la misión. 

series policiacas, novela negra, thriller en el cine

El gran mérito de la serie es que Bosch no es un personaje simpático, si no más bien todo lo contrario. En la policía no forja amistades, ni siquiera con Edgar, el resto, le soporta; cada vez que sonríe es un milagro divino. Si acaso nos topamos con la humanidad del personaje cuando aparece Madison, su hija, a la que cuida sin desmayo. Estoy convencido de que, en algún momento, los guionistas han sufrido el dilema de si eliminarla o no de la serie, puesto que es evidente que su aporte al hilo narrativo es superficial, pero es el anclaje emocional de Bosch o, si me apuran, el puente entre el espectador y el detective. Madison irá a la universidad, por lo que imagino que sus futuras apariciones serán esporádicas. 

En resumen, no te la pierdas. Bosh es puro cine negro. ¿La has visto ya?

¡Compártelo!:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: Luis Pedrero. Finalidad: gestionar comentarios. Legitimación: tu consentimiento. Destinatarios: los datos facilitados estarán ubicados en los servidores de Mailchimp. Derechos: podrás acceder a rectificar, limitar o suprimir tus datos

Centro de preferencias de privacidad